Marcha con niños en Liencres 03-14

El pasado 31 de Marzo a las diez de la mañana nos reunimos en la plaza de Liencres,  para dar comienzo a la ruta prevista para los más pequeños, pero el tiempo no nos acompañaba así que en vez de subir por la Sierra de Liencres, ascendiendo a los montes del Tolio (237m) y  La Picota (240m), con su bajada por el pinar hasta el Parque Natural de las Dunas de Liencres, nos decidimos por hacer solamente la bajada por el pinar (Ruta de la ria)  y recorrer las dunas haciendo una ruta circular.

Estando en las Dunas, los niños se encontraron con una botella, que contenía el siguiente mensaje:

Existe una bonita tierra entre el mar y la montaña,  llamada Piélagos,  por sus alrededores vive un pequeño duende, llamado por los habitantes de la zona “EL DUENDE DE LA MALETA”

¿Sabéis porque lo llaman así?

Dicen en el pueblo,  que las noches de luna llena, lo han visto deambular por los barrios, subir por los montes, y que se esconde por el pinar, donde muchos aseguran que vive en lo alto de algún árbol. Siempre acompañado de su maleta marrón.

Se cuenta que va por las casas y mientras los niños duermen plácidamente en sus camas y sueñan, se cuela por las ventanas de sus habitaciones y siempre se lleva alguno de sus caramelos y chucherías…..guardandoselo en su maleta marrón.

Una vez un niño llamado Lucas, se despertó mientras el duende husmeaba su bote de caramelos y se puso hablar con él, el duende le conto que le gustaban mucho los caramelos, y como no tenía papas para que le compraran dulces, tenía que coger alguno de los botes de los niños, y a cambio les  regalaba dulces sueños, tintineando sus alitas sobre sus cabezas.

 EL duende también le conto que luego los guardaba en su maleta. Y esta la escondía para que sus amigos del bosque no le encontraran los caramelos. Pero como tenía muy mala memoria y sus amigos del bosque eran muy listos, cada día tenía que guardar la maleta en un escondite secreto distinto, e ir dejando pistas escondidas para encontrar su tesoro.

Si ENCONTRAMOS las pistas quizá podamos encontrar la maleta.

Durante el camino de vuelta los más pequeños fueron todo el camino muy emocionados buscando las pistas que había dejado el duende para encontrar su tesoro.

Cuando llegamos al parking superior del pinar,dejamos por un momento,  muy a pesar de algunos, la búsqueda del Tesoro y nos dispusimos a comer.

 Cuando todo está preparado y los primeros bocados en la boca, el chaparrón empieza a caer, carreras por aquí, paraguas por allá; Manu abre la furgoneta y rápidamente se preparó el refugio para los más pequeños, cuando todo estuvo preparado la lluvia ceso….

Con los estómagos llenos, continuamos con la búsqueda del tesoro, cuando apareció la maleta con su premio, avalancha de niños a por las gominolas, madre mía….al que más podía.

Con parte de las chuches en el estómago, y con el sol ya acompañándonos, Fredo, Manu y Luis nos montaron la tirolina, de  la que durante toda la tarde disfrutaron pequeños y mayores.

Para terminar siento la tardanza de este relato y  daros las gracias a todos los participantes y dejaros el comentario de uno de los niños……“FUE EL MEJOR DIA DE MI VIDA DE ESTE AÑO….”