En el centro de la sala se ha montado un típico "punto caliente" muy utilizado en espeleología.

Se trata de formar un habitáculo con la ayuda de varias mantas térmicas, donde garantizar unas condiciones algo más estables. Para ello se intenta aislarse del suelo, mediante una manta térmica, sacas, cuerdas, esterillas...

A continuación y con la ayuda de un poco de cuerda o tanza, se colocan otras mantas térmicas a modo de tienda de campaña.

Para estar más cómodos es necesario una fuente de calor tal como una vela, el carburero, etanol, un hornillo...

Los puntos calientes no deben de ser muy grandes pues costaría más calentarlos y perderían fácilmente dicho calor, por ello es recomendable cerrarlos pero dejando puntos de ventilación.

Un punto caliente bien montado puede garantizarte un estado muy óptimo.

Punto Caliente

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