• Jose Miguel González (Josemi)
  • Luis Ángel González (Pixi)
  • Rebeca Serrano
  • Marcos Valle
  • Rodolfo Roiz (Peseta)
  • Verónica Mateo
  • Víctor Pérez

GBT-624 Torca de los Humos

A las nueve nos juntamos todos en el parking, nos cambiamos rápido y repartimos el material ya que el día esta feo, con mucho viento y nubes que amenazan dejar mucha agua.

Antes de las 10:00 entramos en boca y bajamos hasta el pozo de la Caracola. Aquí decidimos hacer dos fraccionamientos nuevos, para ahorrar tiempo a la hora de salir. Seguimos el descenso y llegamos al meandro del Cantabrodesmus, que da acceso a otro pozo donde se encuentra una montaña de piedras amontonada en el meandro. Al acercarnos a la cabecera hay un pequeño derrumbe que cae por el pozo y nos vemos obligados a modificar la instalación del pozo entero. Al llegar a la base y recoger la cuerda que habíamos sustituido, podemos apreciar una enorme picada provocada por una piedra al caer.

Continuamos el descenso hasta llegar a la Galería de la Esperanza, donde lo dejamos la semana anterior, debido a una estrechez que nos impedía proseguir el paso.

Aquí hacemos varios equipos: un equipo baja a la estrechez a trabajar abriendo paso y el otro se queda revisando una ventana. La ventana se llega con una sencilla escalada que con 3 anclajes nos deja colarnos por ella. Da lugar a una arrastrada de 5 m entre bloques, que termina por colmatarse de bloques y lodo. Se queda desinstalado y nos juntamos todos en la estrechez. En la Galería de las Esperanza las labores progresan poco a poco. Es una galería meandriforme y justo donde está la estrechez, es la zona más incómoda para trabajar. A base de maceta, barra de uñas, fuerza bruta y taladro logramos ensanchar el hueco lo justo para poder pasar. También tuvimos que meter un multimonti a una piedra para izarla y sacarla, ya que estaba obstruyendo el paso. Montamos una cabecera, para descender un pozo de 8 m. Atacamos el paso y desde abajo arrancamos una colada que facilita el paso cuando nos toque subir por la estrechez.

Una vez en la base de este pequeño pozo miramos y parece que estamos en el meandro Cantabrodesmus. En su base comienza otro pozo de 10 m y enfrente hay una ventana muy grande (pendiente de revisar). Instalamos este nuevo pozo y llegamos a otra estrechez.

Esta da acceso a una secesión de pequeños pozos, enfrente de la estrechez hay un pequeño meandro que tiene una piedra bloqueando el paso (la desobstrucción es más fácil que la cabecera del pozo). Con la maceta rompemos una piedra y nos abrimos paso en un meandro que nos ayuda a cortocircuitar la estrechez. En la cabecera de dicho meandro montamos una instalación y bajamos unos 25 metros. Los primeros 8 metros son un poco incómodos, vas por dentro del meandro, después coge volumen y se hace amplio.

En su base hacemos una pequeña desobstrucción que nos coloca en la cabecera de un pozo de 30 metros que cantan las piedras al caer, nos vemos obligados a dejar la exploración por falta de material.

A las 21:10 comenzamos el ascenso hacia la calle y a las 24:00 estamos todos en el exterior.