• Jose Miguel González (Josemi)
  • Luis Ángel González (Pixi)

GBT-624 Torca de los Humos

Es una mañana un poco rara, el Estado Español, amenaza con aislarnos, y antes del confinamiento nos escapamos de cuevas. Llegamos al parking a las 10:00 y nos cambiamos relajados al sol, hace un día buenísimo.

A las 11:00 estamos en boca, la temperatura exterior rondara los 9 grados y al entrar en la cueva notamos que la temperatura es más alta, tenemos calor ya que hoy hace mucho bochorno en el interior. Comenzamos el descenso, como solo vamos dos personas nos toca ir muy cargados y el ritmo de progresión se hace un poco más lento de lo habitual.

Al pasar por la galería de la esperanza se nota bastante aire y llegamos donde desobstruimos hace dos semanas, esta estrechez lo bautizamos como, paso del Coronavirus.

Desde aquí bajamos haciendo algunas modificaciones en la línea de progresión, poniendo cuerdas más cortas para recuperar una cuerda de 50 metros que teníamos instalada, ya que había varias zonas donde se perdían metros de cuerda sin necesidad en espacios planos.

Cerca de las 13:30 nos encontramos en punta de exploración, aquí paramos a comer algo de fruta y fumar un cigarro, acto seguido nos ponemos manos a la obra. Montamos un pequeño pasamanos para acercarnos a la vertical del pozo. Como habíamos anunciado las piedras cantaban 30 metros la semana anterior y el pozo de la Cuarentena tiene 35 metros .En su base llegamos a una zona caótica con muchas piedras y bloques, en un lateral encontramos la continuación, que quitando 4 piedras accedemos a otro pozo de 14 metros, este pozo hay que tener cuidado, tiene muchísimas piedras sueltas, estas casi tapan la continuación. A simple vista la sensación que nos dio el pozo no era buena, parecía que en la base todo estaría colapsado. Pero seguimos notando la misma corriente de aire en toda la cueva y eso nos da ánimo.

Montamos la cabecera y comenzamos el descenso, pasamos una estrechez, este paso lo obstruye una piedra suelta (la próxima entrada tenemos que quitarla). Nos vemos obligados a fraccionar antes de llegar a la base, desde el fraccionamiento, podemos ver un gran agujero negro, no dudamos en tirar una piedra y tarda cerca de 5 segundos en llegarnos el ruido. Nos ponemos muy contentos y bajamos rápido hasta la base de este pozo.

Desde aquí empezamos a escuchar ecos extraños que provienen del fondo del siguiente pozo estos se entremezcla con ruidos de goteos, es muy difícil describir el ruido, montamos un pasamanos, y empezamos a limpiar la cabecera, que como es habitual en la torca está lleno de piedras pequeñas, todas las lanzamos hacia abajo, la mayoría caen sin tocar con ninguna pared hasta que estallan en la base del pozo, algunas de ellas rodaban por alguna cuesta.

Una vez limpio instalamos la cabecera del pozo Estado de Alarma y comenzamos el descenso, sabemos que no vamos a llegar a su base, porque tenemos solo una cuerda de 50 metros, pero aun así decidimos bajar hasta llegar al final de la cuerda, comenzamos el descenso, el pozo tendrá un diámetro de 10 metros, tiene varias ventanas que son de fácil acceso, estas las vemos mientras bajamos montando 4 fraccionamientos hasta que llegamos al final de la cuerda, a vista aun nos faltan 30 metros para llegar a la base, desde aquí apreciamos un charco enorme y aún seguimos escuchando ese extraño eco, tal vez sea agua en movimiento.