• Jose Miguel González (Josemi)
  • Rodolfo Ruiz (Peseta)
  • Marcos Valle

Quedamos a las 10:00 en el parking de Tonio como es habitual y a las 11.30 entra Marcos por la boca de los Humos. Nuestra intención es bajar revisando las ventanas que vimos la semana anterior y aprovechamos para modificar dos cabeceras que eran incomodas sobre todo en el ascenso.

A la 13:00 llegamos a la primera ventana. Es un meandro que está en mitad del pozo, el cual la verdad resultó fácil alcanzarlo: con dos anclajes nos colamos dentro. El meandro avanzan una veintena de metros hasta que se vuelve impenetrable sin ninguna presencia de aire, este meandro más atrás se desfonda en un punto. Montamos un rápel y revisamos el desfonde y va a parar al pozo de la Cuarentena. Desmontamos todo y continuamos el descenso hacia dicho pozo en el que habíamos visto 4 ventanas la semana pasada, una de ellas es la que conecta con el meandro que acabamos de revisar.

Mientras instalan unos pasamanos para colarnos dentro de la ventana que mejor pinta tenía, revisamos la ventana que hay más abajo, que la forma una chimenea paralela al pozo de la Cuarentena. Una vez montado los pasamanos nos colamos todos. La ventana da a un pozo paralelo enorme de unos 50 metros de altura y unos 30 metros de diámetro, nosotros accedemos por hueco que está a unos 14 metros del suelo. En este pozo hay muchas ventanas que revisar pero las dejamos para otro día y seguimos instalando hasta llegar a la base, en la que nacen 3 pozos pequeños y uno grande que parece la mejor continuación. El primero que revisamos esta cegado; el segundo necesita desobstrucción y el tercero conecta con el grande. Este pozo grande es el comienzo de un meandro enorme de 2 metros de ancho que baja escalonado y en dirección sureste. Bajamos 3 escalones y vemos interrumpida la exploración por falta de anclajes, así que a las 18:15 comenzamos el ascenso y a las 21:30 estamos los 3 saliendo por la boca de los Humos.