• Jose Miguel González (Josemi)
  • Luis Ángel González (Pixi)
  • Marcos Valle

Los confinamientos qué se han impuesto han impedido la asistencia de los extracomunitarios, los cuáles se han quedado con las ganas de venir a entorcarse. Hoy solo estamos tres en el parking de Tonio. Después de los saludos y preparar el material nos encaminamos hacia la torca. El día está de sur y el cielo amenaza agua. Sobre las diez estamos entrando por boca y nos encaminamos al primer trabajo del día. Vamos a modificar el acceso al pozo del péndulo.

La primera vez que se forzó el paso de hizo a través del conducto más directo, pero se cambió al ser muy estrecho y con salientes que hacían difícil la progresión. La línea que habíamos utilizado se desviaba hacia uno de los extremos del conducto, el cual tiene mayor amplitud, otro está lleno de piedras encajadas con barro. Esto hace que a medida que vamos pasando las piedras se van desprendiendo generando situación de riesgo. Hoy nos hemos decidido a agrandar el paso que se utilizó la primera vez. Primeramente, bajamos para desmontar la cuerda para evitar que se dañe con las piedras que seguro vamos a tirar. Atacamos la estrechez con todas nuestras fuerzas. Después de un arduo trabajo conseguirnos quitar una laja y el paso queda bastante correcto. Ahora bien, el problema no lo hemos solucionado porque descubrimos que el nuevo paso esta justo debajo de un montón de piedras y barro medio concrecionado que con mucha facilidad de desprende.

No queda otra que limpiar totalmente el paso. Después de casi dos horas de tirar piedras quedamos satisfechos con el trabajo realizado. Dado que adecentar el acceso al pozo nos ha costado más de lo que estimábamos en un principio, modificamos el plan de acción ya que no nos va a dar tiempo a bajar hasta el fondo de la torca. Decidimos que siendo la hora que es lo mejor es modificar algunas instalaciones que tenemos pendientes.

Ponemos una cabecera nueva en el pozo de la caracola. La sacamos más a la vertical para evitar las piedras y ponernos una anilla con doble cadena cosida a la cuerda. Asimismo, procedemos a rectificar los fraccionamientos del pozo.

Después de reponer fuerzas nos dirigimos al Meandro de los Humos dónde también queremos modificar la instalación para evitar las piedras. Retiramos la cuerda y nos ponemos en modo Pedro Picapiedra y Pablo Mármol. Tiramos toneladas de piedras y dejamos el acceso a falta de que Peseta lo alicate. Una vez eliminado el riesgo que constituían todas aquellas piedras sueltas, procedemos a continuar la instalación de progresión hasta de final del meandro. La verdad es que queda bastante cómodo y nos da acceso directo al Pozo del Anfiteatro. Ahora vamos a poder subir con mayor comodidad.

El reloj nos indica que ya es hora de volver a la superficie. No hemos avanzado en la exploración, pero hemos eliminado riesgos y ahora vamos a movernos de forja más cómoda. Al salir nos vuelve a recibir un viento sur qué ha arreciado, pero al menos no nos vamos a mojar.