• Juanjo Argos
  • Alberto Argos
  • Iván Expósito
  • Marcos Valle
  • Ana Sobrino
  • Rubén Garín
  • Roberto García
  • Jose María Pérez (Txema)

GBT-519 GrupoLa jornada no se presentaba muy alentadora en lo meteorológico pues la lluvia amenazaba con llegar para quedarse. Aun con estas y tras un periodo mas o menos largo sin ir a explorar, nos decidimos a ello, con la intención de continuar donde se dejó en la GBT-519. Somos 8 los que nos sumamos en esta entrada por lo que decidimos dividirnos y atacar diferentes trabajos. Por un lado en la parte alta, tras la estrechez del Burladero, quedó en favor de lo evidente, un meandro que se desfondaba y que en apariencia podría unirse en otro punto con el P35 cercano. En esta labor se quedan Rubén, Txema y Roberto (equipo 1).

Por otro lado el resto del equipo (el 2) a punta donde quedaba topografiar el ramal que acabaron Juanjo y Marcos en la anterior entrada y continuar, con desobstrucción, por el pasillo soplador que localizó Ana.

Tras todos los preparativos a las 11 de la mañana pusimos camino a la torca y justo cuando nos preparábamos para entrar, la lluvia se nos unía. 11:45 todos dentro. Nos llamó la atención lo seca que estaba toda la torca desde su entrada, pese al agua caída en fechas recientes.

EQUIPO 1:

GBT-519 MeandroLlegamos sobre las 12:00 a la ventana que nos toca explorar que se encuentra justo después del Paso del Burladero y junto a la otra ventana del P35, por donde continúa el otro equipo buscando la punta.

La ventana da acceso a un estrecho meandro descendiente de unos 5 metros de longitud, que gira ligeramente hacia la izquierda y que baja unos tres metros hasta su fin.

A su extremo se haya la cabecera de un pozo que se estima amplio y que se había intuido en una anterior entrada a esta cavidad.

Comienza Rubén instalando un pasamanos a un natural para hacer más fácil la posterior salida del mismo y le sigue Roberto, repartiéndose el equipo entre ambos por lo incomodo del meandro.

Tras llegar a su fin se instala un anclaje antes de cabecera para finalizar el pasamanos y se equipa la misma. Ya en el segundo agujero el taladro comienza a dar problemas y se confirma que no estaba cargado totalmente, aun así se instala y se baja. A los dos metros se instala un fraccionamiento para evitar un roce. La pared es una colada con una capa de barro que nos obliga a picar para poder encontrar roca donde poder anclar.

El pozo de unos 4 metros de diámetro y unos 12 de longitud desemboca en una base dividida en dos, una desciende unos dos metros dando acceso a un meandro mediante una escalada que se estrecha a una palma, impenetrable.

Por el otro lugar llega a una base de unos dos m2 y que a su vez desemboca en un r3 que da acceso a un meandro desfondado que tiene en su inicio una ventana hacia la izquierda que da a un pozo de unos 7mts.

Una vez abajo los tres, cambio de taladro y Roberto instala un anclaje para ayudarnos a subir el resalte que bajamos en oposición y echamos un vistazo a la maraña de pasos que forma el meandro. Este taladro también nos da algún problema.

Continuando sobre el meandro de unos 6 metros  y con una bajada de unos 3 ó 4 metros, que se pasa en oposición y que,  aunque incómodo, se pasa bien gracias al efecto velcro que hacen las aristas que plagan las paredes, llegamos a otro meandro que cruza el anterior y que se desfonda en un pozo de unos 10 mts.

La cabecera es un paso muy estrecho pero un metro más abajo se abre a unos dos metros cuadrados y en su base se aprecia un pequeño regato con agua corriendo.

Parada para comer algo y mientras Roberto sube de nuevo para coger la cámara que habíamos dejado olvidada en el inicio, Txema y Rubén continúan por el meandro hacia el P10 para instalarle. Dado que el sitio es muy estrecho se repite la operación del anterior pozo en el que uno ira pasando instrumental quirúrgico al otro para trabajar.

Las paredes están también cubiertas de una capa de colada que nos obligan a picar para encontrar roca y se hace costoso en el sitio tan estrecho. Tras instalar,  Rubén intenta colarse por el agujero pero no consigue pasarle y le intentan agrandar con la maza de instalación pero parece que la única zona de roca buena se concentra en el sitio que nos impide el paso.

Ante la falta de una maza y un cortafríos que nos ayuden a abrir el lugar se opta por dejar instalado para abrir en la siguiente bajada.

Se comprueba que el P7 anterior y este P10 no comunican entre sí y se aprecia que encima de la cabecera del P10 el meandro continúa estrechándose hacia arriba adentrándose hacia la derecha.

Cuando estamos saliendo del meandro nos encontramos con Rober que ha vuelto a bajar,  que ha estado fotografiando la zona. Una vez los tres en la base del primer pozo decidimos optar por ir subiendo hacia la salida sobre las 17:00.

Notamos que en ese momento aumentan los goteos de agua que al principio eran imperceptibles y deducimos que fuera está lloviendo más fuerte que cuando entramos.

Tras superar el meandro superior dejamos una nota al otro grupo que aún sigue trabajando abajo y tras pasar de nuevo el “Burladero”,  subimos “ansiosos” por llegar a la estrechez de la boca que como siempre nos hace bufar y patalear para poder salir a la calle.

Llueve con ganas y vamos más ligeros que de costumbre hacia la cabaña a la que llegamos sobre las 18:15 y nos cambiamos la ropa empapada que al menos se ha limpiado en el trayecto.

EQUIPO 2

GBT-519 DiaclasaEl grupo enseguida llegó a la bifurcación donde Iván, Ana y Alberto continuaron para topografiar y desinstalar uno de los ramales, aprovechando para grabar unas imágenes; y Juanjo y Marcos por el otro, maza y cortafríos a intentar adecentar el pasillo.

Los primeros sin prisa pero sin pausa y de abajo arriba hicieron su labor, comprobando a voces que la punta de este ramal (un meandro desfondado estrecho) comunicaba con el P50 del otro. Mientras tanto Juanjo y Marcos pasaron la estrechez descendiendo un P5 que continuaba por un estrecho meandro que se iba desfondando con pequeños resaltes donde hubo que doblarse de todas las formas posibles para pasar evitando enganchones. Tras unos pocos metros el meandro se sumaba en mitad de un pozo amplio (P32), donde tuvieron que esperar al equipo que llegaba con cuerdas de la desinstalación. Todos juntos instalaron este pozo y pararon a comer casi a las 16:00 en una repisa, planificando como continuar ya que el material andaba algo justo y el taladro renqueante.

Aun con estas y tras que Ana subiera a por otra cuerda donde se había dejado parte del material, se continuó el descenso por un amplio meandro que seguía desplazando en dirección Sur. Justo al montar una cabecera el taladro dijo “hasta aquí he llegado” acabando su vida útil tras un largo periodo de buenos servicios y muchos agujeros. Se le echará en falta… (hasta que tengamos otro). Aun con esto y en su agónico final, dio para montar la cabecera con lo que descender este tramo esperanzador. El meandro volvía a estrecharse aunque no mucho, pero volvía a doblar un poco lo que nos hacia necesario fraccionar, y sin ningún anclaje natural a la vista decidimos desviar “al hombre” (P16+P4). Bajaron Juanjo e Iván a la base donde parecía acabarse todo. ¡Pero el meandro continuaba! Eso si, muy estrecho y con pronunciadas curvas, tras las cuales volvía a abrirse un poco, con resonancia y donde se escuchaba goteos de agua en una charca. Un espeleo-tester nos apunto 15-20 mts de caída. Pero no se podía pasar, al menos hoy, por lo que todos para arriba revisando algunas de las ventanas que habíamos dejado en el descenso y barajando la posibilidad que quizá alguna de ellas nos permita flanquear esas curvas de meandro por arriba sin tener que forzar el estrecho paso. Habrá que revisarlas detenidamente. Se salió haciendo topo desde punta.

En la cabecera del P50 (19:30) se empezó a escuchar agua corriendo por una de las chimeneas que se unen a éste, además de escuchar fuertes goteos por diversas partes de la torca sin que este agua fuera en ningún momento por la zona de cuerda. Es seguro que fuera estaba cayendo torrencialmente.

Al pasar por el sube-baja del Pozo de los Huesos además de notarse mas presente los goteos, encontramos la cuerda del otro grupo que caía de lo alto de la chimenea saliendo por un estrecho meandro y al pasar por la zona donde nos habíamos separado por la mañana encontramos una nota que nos decía que habían salido.

Todos fuera a las 21:00, lloviendo y con un viento frío de nieve por el caminito a los coches.

A destacar que la torca se presentaba seca y estuvo seca durante todo el día, pese a que fuera llovió desde el mediodía de forma copiosa tal y como nos contaron los paisanos. La cuerda transcurre por zonas secas excepto en la parte alta donde el P35 de la ventana y el P17 de salida si presentaron algún goteo poco molesto. El agua y fuertes goteos se oyen discurrir por el fondo de meandro en varios sitios solo en caso de lluvias.