• Jose Miguel González
  • Luis Ángel González
  • Rebeca Serrano
  • Javi Colina

GBT-624 (Torca de los Humos)

A las 10:10 llegamos al parking, nos cambiamos y preparamos todo el material que vamos a llevar a la cueva, una cuerda de 80 m y una de 100m, 15 multimontis con sus chapas y 15 conectores.

Sobre las once llegamos a las bocas y las marcamos. Esta vez centramos nuestros esfuerzos en la GBT 624.

Comenzamos el descenso donde lo dejamos la semana pasada, un pozo de 8 m que da acceso a un pozo grande que no bajamos. Empezamos a limpiar el pozo, tiene muchísimas piedras sueltas. Cuando más o menos hemos quitado todas las piedras grandes comenzamos el descenso. El pozo tiene varias zonas para acceder a su cabecera, la primera por la que bajamos es muy estrecha e incómoda de subir, la pared está llena de pinchos y te trabas entero. Lo cambiamos de sitio y bajamos unos 20 m hasta una repisa, que da acceso a otro resalte de 5 m, este nos lleva a una ventana del mismo pozo aquí repelamos unos 8m a otra repisa, con otro rápel de unos 12 m que cae en otra, y de esta y con otro fraccionamiento más a 12 m nos deja en el suelo. El pozo tendrá cerca de 70m.

Aquí la cueva gira 180 grados, llegamos a una desobstrucción con muchísimo aire, sonaba como si hubiera un río al otro lado, el viento te movía el flequillo.

Por suerte son todos bloques sueltos y barro, que vamos apartando hasta lograr abrir paso. El Paso de los Enamorados, no es estrecho y es la única zona hasta el momento donde te mojas y ensucias un poco. Este paso da acceso a una pequeña galería que tiene varias chimeneas en el techo y al final de esta pequeña galería llegamos a la cabecera de un pozo de 45 m. (Pozo Caracola).

Este pozo también esta repisado, a unos 15 metros esta la repisa, cerca de ella fraccionamos y en unos 30 m tocamos el suelo. En su base se forma una pequeña sala, ésta la forman varios pozos grandes que se juntan. De esta sala, sale un rápel de unos 5 metros que nos lleva al meandro Talismán, un meandro bien formado de 1 m de anchura y unos 10m de altura que nos lleva hasta un desfondamiento del meandro de unos 60-80 m que cantan las piedras. Aquí nos vimos forzados a dejar la exploración para la semana siguiente, ya que nos quedamos sin anclajes para poder continuar descendiendo. El pozo sigue con la misma línea, se ve el pozo muy repisado, aquí seguimos notando corriente de aire.

Comenzamos un ascenso lento, ya que nos tenemos que ir esperando en los pozos, porque tiene muchas piedras sueltas aun, y el mismo roce de la saca las tira.

A las 19:15 estamos todos fuera de la cueva, con muy buen sabor de boca por los resultados.