Diario de Exploración
  • Iván Expósito
  • Jose Miguel González (Josemi)
GBT-531 (Torca del Corzo)

Poco poder de convocatoria en esta ocasión y tan solo dos efectivos para afrontar la travesía en busca de la gran ventana en el Pozo Windows. Entrada en torca a las 10:00 de la mañana y en apenas 1 hora y 15 minutos nos encontramos ya en punta de exploración echando un vistazo a cómo afrontar la escalada. Tal y como Josemi ya había visto en otra ocasión la mejor opción es subir por encima de los bloques que tenemos sobre nosotros, en busca de una evidente repisa que nos va a facilitar alcanzar un punto más alto y justo en la vertical de la ventana. Pues dicho y hecho manos a la obra. Valoramos mejor intentar hacer travesía desde lo alto de una rampa de barro en busca de la cabecera de los bloques, que intentar escalar desde su base. Josemi afronta este paso ante una repisa intermitente y con una calidad de roca que deja un poco que desear, cubierta por una gran capa de barro y/o concreción. Aun así llega al punto deseado donde confirma lo que habíamos visto desde abajo, hay una repisa que nos va a facilitar la segunda parte de la travesía. Iván va detrás, desintalando el pasamanos creado para recuperar el material y porque además a la vuelta se instalará un rápel que es mejor para subir y bajar. Aprovechamos para comer algo antes de que Josemi comience el paso, ahora si, del pozo Windows. Aunque la roca sigue dando más inseguridad de la deseada enseguida alcanza la repisa por la que progresa más cómodo y rápido hasta casi el otro lado del pozo. Ahora toca sopesar si intentar hacer una escalada a una pequeña ventana superior, o si tirar hacia abajo en busca de la gran colada en fuerte pendiente que nos obligaría a remontarla casi seguro que con instalación. Se decide tirar para abajo ya que la roca hacia la ventana superior no transmite ninguna confianza. Se pone Iván a ello. La roca en este caso está muy lavada, gracias a un continuo goteo (que hoy apenas cae pero es evidente que en otras ocasiones si) que nos deja ver la roca con muchísimos fósiles y aristas asomando y dejando verdaderas cuchillas al aire. La idea es intentar ir penduleando hacia dentro de la gran ventana para alcanzar la colada en la parte más alta posible, pero de nuevo la pared, fuera de la zona que limpia el goteo, vuelve a tener una capa de costra que dificulta encontrar roca fiable. Aún así y con mucho cuidado se consigue llegar muy cerca de aterrizar pero lo que se veía venir se cumple: ¡nos hemos quedado sin baterías! Con el último agujero por la mitad, Iván intenta alcanzar un posible natural que haría posible llegar a posar los pies, pero el anclaje natural es muy malo y no se puede usar. Estamos a apenas 2 metros hacia abajo y 2 metros hacia la derecha para llegar al objetivo, pero en esta ocasión no va a ser posible. Aun así, desde el último anclaje se consigue ver mejor lo que nos esconde la ventana. Una gran colada proviene de una ventana pegada al techo de la misma. La ventana de unos 3 metros de ancha por uno de alta se ve que entra, y se aprecian formaciones en su interior, anquen no se alcanza a ver mucho hacia dentro. También se aprecia otra posible ventana, anquen desde este ángulo no se puede confirmar, podría ser un efecto de las sombras. En conclusión la ventana de arriba (conducto superior) tiene muy buena pinta. De alcanzar el suelo, parece factible llegar a ella sin mucho trabajo ya que entre la colada y la pared hay una trinchera por la que parece sencillo subir. También hay que destacar que ambos hemos notado corriente de aire mientras estábamos en la Galería de los Riojanos haciendo la primera parte de la escalada y en lo alto de la primera bloquera donde comimos. El aire es evidente y nos llegaba por la espalda dando la sensación que el aire iba directo a esta ventana y no que se perdiera para arriba por el pozo. Así que guardamos muchas esperanzas para la próxima porque hoy no va a poder ser.

Con un sabor agridulce, empezamos el retorno. Agridulce porque aun no habiendo conseguido llegar, la cosa no se ve mal, y además empezamos el retorno a una hora muy buena… Josemi ya decía que esta escalada no la íbamos a conseguir en una entrada, y ha tenido razón. Para bajar de la bloquera en el camino de vuelta tenemos que usar uno de los anclajes de la escalada reasegurado a un bloque. Son apenas 4 o 5 metros de vertical que quedan provisionales con roces ya que no tenemos baterías.

De nuevo buen ritmo en la salida desde punta en 2 horas y cuarto estabamos fuera con un suave chirimiri que caía. En el camino hemos parado en la poza que hay en la Galería de la Taberna a limpiar los bloqueadores que como siempre estaban repletos de lodo, pero en esta ocasión hemos bajado un cepillo de dientes: ¡magnífico!. Decir también que hubo en la torca notable corriente de aire al entrar y al salir y aunque no presentaba apenas ninguno de los goteos habituales, las paredes si tenían una capa de barro pegajoso que nos hizo mojarnos un poco más que en otras ocasiones. Es decir: menos agua en la torca, el barro que corre por las paredes empieza a secarse y estaba en el punto de humedad que lo hacía mucho más pegajoso, así que salimos una vez más tamizados de barro…¡qué se le va a hacer!.

Material:

Zulo del Tubo: Maza, cortafríos.

Zulo Cruce Referéndum: Maza y puntero. 17 anclajes (chapa+concetor) 4 ases, 1 cordino. 5mts de cuerda. El carcaj con las brocas.

Zulo de los Riojanos: Cuerdas 25+11+6+5+5; 10 anclajes y 2 ases.